Tabla de Contenidos
- ¿Dónde mero queda Mapa Gran?
- ¿Cómo se divide el territorio de Mapa Gran?
- La geografía y los ríos de Mapa Gran
¿Dónde mero queda Mapa Gran?
Miren, si me preguntan por 'Mapa Gran', les diré que es más un sentimiento que un lugar con código postal. Oficialmente, no existe. Pero si uno recorre los caminos polvorientos donde se topan el sureste de Durango, el suroeste de Coahuila y el norte de Zacatecas, empieza a sentirlo. Es una tierra vasta, de esas que imponen, donde la gente es recia y el paisaje te deja sin aliento. Los viejos cronistas y la tradición oral son los que le han dado vida a este nombre, describiendo esta zona de encuentro, este crisol de culturas norteñas.
Para poder platicarles de ella, vamos a ponerle un punto en el mapa. Imaginen que su corazón está por ahí de los 24°30' N y 103°00' O. Esto la pone justo entre la majestuosa Sierra Madre Occidental y el comienzo del Desierto Chihuahuense. ¡Qué paisajes, amigos! Sus límites imaginarios serían, si me apuran: al norte, el famoso Bolsón de Mapimí; al sur, la Sierra de Órganos y los valles de Zacatecas; al este, las planicies semidesérticas de Coahuila; y al oeste, las barrancas profundas de la Sierra en Durango. Definir esta región no es cosa fácil, no es como trazar las costas bien definidas en un mapa de Gran Bretaña. Aquí las fronteras son difusas, se sienten en el aire, en el acento de la gente y en la forma de vivir.
El clima por acá es de extremos. Predominan las zonas áridas y semiáridas. En las cumbres de la sierra el aire es fresco y hasta húmedo, pero bajas a las planicies y el calor del desierto te pega con todo. Un turista que viene con su mapa de Gran Canaria en mano, esperando un clima templado y parejito, se llevaría una buena sorpresa. Aquí es común que en un solo día la temperatura brinque más de 20°C. La altitud manda, yendo desde los 1,200 metros hasta picos de más de 2,800. Esta geografía tan accidentada crea un montón de pequeños mundos, cada uno con su propio clima y sus propias reglas.
Estudiar 'Mapa Gran' me hace pensar en otros grandes territorios de la historia. Por ejemplo, la diversidad de su gente y lo difícil que es conectar a las comunidades me recuerda un poco a los desafíos que se veían en el mapa de la Gran Colombia, donde unir regiones tan distintas era una chamba titánica. La historia de 'Mapa Gran' huele a mina, a ganado y a agricultura de temporal. Es una tierra forjada por el esfuerzo, que ha moldeado el carácter de su gente: fuerte, adaptable y orgullosa. No es un lugar que se entienda con solo ver un mapa; hay que caminarlo, sentirlo, escuchar las historias que cuenta cada cañón. Esa falta de definición, esa sensación de 'tierra incógnita' como en los mapas antiguos, es lo que la hace tan fascinante. 'Mapa Gran' es un tesoro escondido del norte de México, un testimonio de que los mapas más importantes son los que llevamos en la memoria.
¿Cómo se divide el territorio de Mapa Gran?
Como 'Mapa Gran' no es oficial, no tiene municipios ni ayuntamientos con ese nombre. Pero para entenderla mejor, me gusta imaginar una división basada en su geografía y en cómo vive su gente allá, en la zona donde se juntan Durango, Zacatecas y Coahuila. Municipios reales como San Juan de Guadalupe en Durango, Mazapil en Zacatecas o Viesca en Coahuila, todos ellos aportan un pedacito a esta región imaginaria. Si yo tuviera que dibujarla, la organizaría en tres grandes 'comarcas', cada una con su propio carácter y su centro de operaciones.
La primera comarca la llamo 'Altos de la Sierra'. Estaría en el oeste, en plena Sierra Madre Occidental. Su 'capital' podría ser un pueblo que bautizaríamos 'San Lorenzo de la Cumbre'. Aquí la vida giraría en torno al bosque, a la pequeña minería y a los chivos que andan por los cerros. La gente viviría en rancherías aisladas, con caminos difíciles que hacen de la comunicación todo un reto. Gobernar aquí sería un desafío, parecido a administrar islas lejanas; un funcionario podría ver un mapa de Gran Bretaña para inspirarse en cómo se gestionan territorios remotos, pero la realidad de la sierra mexicana es única.
La segunda comarca sería la de los 'Valles Centrales', con su corazón en un pueblo llamado 'Santa Cruz del Aguanaval', a la orilla del río. Esta sería la zona agrícola, el granero de 'Mapa Gran', gracias a las aguas de los ríos Nazas y Aguanaval. Aquí se juntaría la mayor parte de la gente. La vida estaría más organizada, con pueblos más grandes y una red de caminos que los conectan. El gran reto sería administrar el agua, un tesoro en estas tierras. Un visitante que llegue buscando el ambiente playero de un mapa de Gran Canaria se toparía con una realidad muy distinta: un paisaje de trabajo y esfuerzo, de gente pegada a su tierra.
La tercera comarca, el 'Desierto Oriental', se extendería por las planicies del este, con 'Real de Mapimí' como su centro. Esta es tierra de antiguas haciendas ganaderas y de minas que alguna vez dieron enormes riquezas. Hoy, la población es poca y se concentra en los viejos pueblos mineros. La historia de la propiedad de la tierra pesa mucho aquí. El gobierno tendría que mediar en pleitos por terrenos y buscar nuevas formas de vida, como el turismo de aventura en el desierto. La inmensidad y diversidad de 'Mapa Gran' me recuerdan, a pequeña escala, la complejidad política del mapa de la Gran Colombia, donde unir regiones tan diferentes fue una proeza. Gobernar 'Mapa Gran' requeriría un profundo conocimiento de su gente y sus distintas realidades.
En total, en nuestra 'Mapa Gran' ficticia vivirían unas 80,000 almas, repartidas de forma muy desigual. Mucha gente joven, pero también muchos que se van a las ciudades o al 'otro lado' buscando un futuro mejor. Culturalmente, sería un mosaico: la herencia indígena de los tepehuanes en la sierra y la fuerte cultura mestiza norteña en los valles y el desierto. Aunque este es un ejercicio de imaginación, se basa en la pura realidad geográfica y social de la zona. Es nuestro intento de darle forma y nombre a una región que, aunque no salga en los papeles, existe y es muy real para quienes la habitan.
La geografía y los ríos de Mapa Gran
La geografía de 'Mapa Gran' es un poema escrito con rocas, viento y sol. Es una tierra de contrastes brutales, moldeada por volcanes y un clima que no se anda con juegos. Su columna vertebral es la Sierra Madre Occidental, que no solo dibuja el paisaje sino que también decide dónde llueve y dónde no. La sierra detiene la humedad del Pacífico, así que de su lado llueve más, pero del otro lado, el que da a 'Mapa Gran', se forma una 'sombra de lluvia' que es la cuna del Desierto Chihuahuense. El terreno es un rompecabezas de cañones, mesetas, valles y llanuras. Si lo comparas, la geografía en un mapa de Gran Bretaña parece casi una planicie.
En cuanto al agua, la vida en 'Mapa Gran' gira en torno a dos grandes ríos interiores de México: el Nazas y el Aguanaval. Nacen en la sierra de Durango y corrían libres hacia Coahuila, formando grandes lagunas como la de Mayrán, que hoy ya no existe. Ahora, sus aguas están controladas por presas para la agricultura y las ciudades de la Comarca Lagunera. El manejo del agua es el tema de todos los días, la chamba más importante. Los mapas de la región muestran un montón de arroyos que solo llevan agua cuando llueve en verano, pero que son clave para recargar los acuíferos. Alguien que estudie un mapa de Gran Canaria para ver cómo manejan el agua en una isla se sorprendería con la ingeniería que se ha necesitado aquí para sobrevivir en la aridez.
Si hablamos de números, 'Mapa Gran' sería una de las zonas con menos gente por kilómetro cuadrado en todo México. Con 80,000 habitantes en un territorio inmenso, apenas habría 1 o 2 personas por kilómetro cuadrado. La gente se concentra en los pueblos más grandes y a la orilla de los ríos. Las estadísticas nos contarían historias de familias que dependen del campo, del ganado y de lo que queda de la minería. Veríamos también la historia de la migración, de los jóvenes que se van. Culturalmente, es un tesoro. Tenemos la herencia de los tepehuanes en la sierra y una cultura mestiza norteña con un carácter único. La complejidad de esta mezcla podría dar para un estudio tan profundo como el que se haría sobre las naciones que formaron el territorio del mapa de la Gran Colombia.
Y el clima, ¡qué bárbaro! En el desierto, el termómetro puede pasar los 45°C en verano y caer bajo cero en invierno. En la sierra es más templado, pero igual con cambios bruscos. Llueve poco, casi todo en verano y a veces con tormentones que se llevan todo a su paso. Pero esa dureza también crea una belleza única: sus paisajes áridos, sus cielos llenos de estrellas, son un llamado a la aventura y al ecoturismo. Explorar 'Mapa Gran' es como lo fue para los primeros cartógrafos que dibujaron el mapa de Gran Bretaña: un descubrimiento constante. Para quien quiera profundizar en los datos oficiales de esta zona, le recomiendo siempre echarle un ojo al portal del INEGI, que tiene la información más precisa del territorio mexicano.